Venezuela Despliega Helicópteros Artillados en el Arco Minero del Orinoco contra Organizaciones Criminales
Un operativo de gran escala de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana tomó por sorpresa las zonas de Las Claritas y el Kilómetro 88, en el municipio Sifontes del estado Bolívar, el 9 de junio de 2026. El objetivo declarado de manera extraoficial es neutralizar a líderes de estructuras criminales que controlan la minería ilegal en el Arco Minero del Orinoco, entre ellos el cabecilla conocido como «Juancho» y figuras vinculadas al Tren de Aragua. Las autoridades no han emitido comunicado oficial.
Caracas, Venezuela 9 de junio de 2026
Desde las primeras horas del martes 9 de junio, efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) ejecutaron un operativo de envergadura en las zonas mineras del sur del estado Bolívar, con epicentro en Las Claritas, el yacimiento aurífero Las Brisas y el sector del Kilómetro 88 de la Troncal 10, en el municipio Sifontes. El despliegue incluyó helicópteros artillados, unidades terrestres en convoyes y comisiones mixtas que ocuparon las principales vías de acceso a las comunidades mineras.
Testigos presenciales y residentes reportaron sobrevuelos constantes de aeronaves militares, incluida la que organizaciones de monitoreo identificaron como un Eurocopter AS 532AC de la Aviación Militar Bolivariana, así como detonaciones y la huida masiva de mineros que abandonaban campamentos en motocicletas y camiones cargados con sus pertenencias. La ONG SOS Orinoco, que mantiene una red de verificación local en la región desde 2018, confirmó la presencia de helicópteros artillados en Las Brisas y áreas cercanas, y advirtió sobre la circulación simultánea de material audiovisual falso o desactualizado en redes sociales que no correspondía a los hechos en curso.
Sin comunicado oficial y con opacidad informativa
El operativo careció de respaldo oficial hasta el cierre de esta edición. Las autoridades regionales del estado Bolívar, el Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico y el Ministerio de Defensa no emitieron comunicados sobre el número de detenidos, posibles bajas, enfrentamientos armados ni el alcance o duración prevista del despliegue. Fuentes vinculadas al operativo negaron, sin embargo, la presencia de agencias o comisiones internacionales en la zona, precisando que se trata de un procedimiento exclusivamente venezolano con participación de comisiones mixtas locales.
La organización Internacional Crisis Group confirmó haber recibido múltiples reportes sobre movimientos militares en la zona. El investigador Bram Ebus señaló que las fuerzas de seguridad restringieron el acceso a Las Claritas mientras aeronaves operaban sobre distintos puntos cercanos a los yacimientos. Comerciantes de la localidad describieron la situación a través de testimonios difundidos en medios regionales: «Aquí está el gobierno, pasan en convoyes hacia las minas, quieren sacar a los más grandes. Uno tiene que cerrar porque si no, se paran a llevarse el oro», relató uno de ellos bajo condición de anonimato.
El objetivo: alias «Juancho» y el Sindicato de Las Claritas
Según fuentes extraoficiales citadas por medios y organizaciones no gubernamentales, el objetivo central del operativo sería neutralizar al líder conocido como «Juancho», identificado como Juan Gabriel Rivas Núñez, de origen colombiano, quien dirige el Sindicato de Las Claritas, la estructura criminal con mayor arraigo histórico en esa zona. Rivas Núñez tomó el control del Kilómetro 88 en 2009, inicialmente con la complicidad de autoridades regionales, y desde entonces ha mantenido su dominio sobre la actividad extractiva, imponiendo el cobro de vacunas, es decir, extorsiones sistemáticas a mineros, comerciantes y compradores de oro.
La otra figura asociada al control criminal de la zona es Yohan José Romero, alias «Johan Petrica», cofundador del Tren de Aragua, quien llegó a Las Claritas alrededor de 2015 tras eludir operativos de seguridad en el estado Aragua. Petrica consolidó la presencia del Tren de Aragua en la minería del sur de Bolívar y tomó el control de varios yacimientos, entre ellos Las Brisas, Los Rojas, Marruecos y Cuatro Muertos. El Departamento de Estado de Estados Unidos ofrece una recompensa de hasta cuatro millones de dólares por información que conduzca a su captura, y lo señala como responsable de delitos de terrorismo, tráfico de armas y extorsión. Las minas cercanas a Las Claritas albergan, según esa misma fuente, los mayores depósitos de oro de Venezuela y los cuartos más grandes del mundo.
Una geografía del crimen organizado en Bolívar
El sur del estado Bolívar presenta una cartografía del crimen organizado en la que cada localidad minera importante está bajo el control de una estructura distinta: el Tren de Guayana opera en Guasipati; el sindicato El Perú domina El Callao; la Organización R ejerce autoridad en Tumeremo; el sindicato del alias «Negro Fabio» gobierna El Dorado, y en Las Claritas se estableció el cogobierno entre «Juancho» y «Johan Petrica». Estas organizaciones no solo administran la extracción de oro, sino que también articulan redes de tráfico de minerales hacia Brasil y otros países fronterizos, además de proveer armas y protección a grupos vinculados al crimen transnacional.
La presencia de estructuras como el Tren de Aragua en el Arco Minero no ha sido ignorada por las autoridades venezolanas. En 2018, el gobierno lanzó la denominada Operación Manos de Metal para desmantelar mafias del oro en Bolívar, aunque la campaña no incluyó a «Juancho» ni a «Johan Petrica» entre sus objetivos, lo que reforzó las sospechas de analistas sobre la selectividad de las intervenciones estatales en la región.
El trasfondo: la nueva Ley de Minas y el interés estratégico
El operativo del 9 de junio se produce aproximadamente dos meses después de la aprobación de una nueva Ley de Minas que abre las puertas a la participación de inversores extranjeros en el sector, hasta ahora dominado por estructuras militares y criminales. El estado Bolívar concentra, además del oro, importantes reservas de bauxita, coltán y tierras raras, minerales de creciente demanda en las cadenas de producción tecnológica y energética a escala mundial.
La intervención militar ocurre en un momento en que el gobierno venezolano busca aumentar los ingresos por exportación de recursos estratégicos y proyectar una imagen de mayor control territorial frente a potenciales inversores. En mayo, el régimen ya había reforzado su presencia en Los Pijiguaos, donde se ubican importantes explotaciones de bauxita, tras reportes sobre actividad de grupos guerrilleros colombianos en esa zona.
Especialistas en conflicto y minería ilegal advierten, sin embargo, que las intervenciones militares puntuales en el sur de Bolívar han tenido históricamente efectos temporales. La combinación de aislamiento geográfico, economías ilegales consolidadas y estructuras armadas con décadas de arraigo ha impedido cualquier intento de control estatal permanente sobre uno de los territorios más ricos y más violentos de Venezuela. El exdiputado Américo De Grazia denunció además que al menos un indígena perdió una pierna tras activar una mina antipersonal presuntamente instalada por las organizaciones criminales en la zona.

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