Con las mesas abiertas desde las 7 de la mañana y ley seca vigente durante 48 horas, los peruanos eligen hoy a su próximo presidente en el balotaje más reñido en décadas: ninguna encuesta otorgó ventaja definitiva a ninguno de los dos candidatos.
LIMA, 7 de junio de 2026. Los peruanos acudieron hoy a las urnas para elegir entre Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, en una segunda vuelta presidencial que los sondeos de los últimos días describían como técnicamente empatada. La jornada se desarrolla entre las 7 de la mañana y las 5 de la tarde en todo el territorio nacional, con ley seca en vigor desde las 8 de la mañana del sábado 6 y hasta las 8 de la mañana del lunes 8 de junio.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que 44 locales de votación fueron reasignados a nivel nacional con respecto a la primera vuelta. En Lima Metropolitana, las mesas de ocho locales fueron reubicadas en los distritos de San Juan de Lurigancho, El Agustino, Surquillo y Magdalena del Mar, por razones que van desde la negativa de propietarios hasta infraestructura deteriorada. Los electores pudieron verificar su local asignado a través de la plataforma consultaelectoral.onpe.gob.pe ingresando su número de DNI. El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) prorrogó excepcionalmente la vigencia de los DNI vencidos hasta el día de hoy para garantizar la participación ciudadana.
Un balotaje sin margen definido
La elección de este domingo se inscribe en un contexto de fragmentación política sin precedentes en el Perú contemporáneo. Fujimori y Sánchez llegaron al balotaje con apenas el 17,19% y el 12,03% de los votos en la primera vuelta, respectivamente, lo que suma un 29,22% combinado, el registro más bajo para dos finalistas en la historia del país.
Las encuestas a lo largo de la campaña reflejaron ese equilibrio frágil. Las primeras mediciones de fines de abril los situaban empatados, con el 38% de preferencias cada uno según Ipsos, y con un bloque en disputa de 24% entre quienes optarían por el voto blanco o viciado y quienes no habían definido su decisión. La última encuesta de Ipsos, realizada el 3 de junio a cerca de 1.200 personas, recogió un crecimiento de Sánchez y lo situó en 43,8% frente a 43,2% de Fujimori, configurando un escenario de extrema paridad.
El mapa electoral es geográficamente polarizado. Fujimori lidera en Lima con el 52,2% de intención de voto, mientras que Sánchez domina el Perú rural con el 53,9%. En el sur y el centro del país, Sánchez encabeza la sierra centro-sur con el 53,3% y la costa sur con el 42,8%, en tanto que Fujimori mantiene su fortaleza en Lima y el norte del país.
Dos proyectos en disputa
Fujimori apuesta por la inversión privada, la mano dura en seguridad y la alineación con la derecha regional. Sánchez, por su parte, llega al balotaje con un discurso que fue ajustado y moderado durante la campaña en un intento de ampliar su base electoral hacia el centro urbano, que hasta ahora le ha sido esquivo. El candidato de Juntos por el Perú arrastra el escrutinio de sus vínculos con Antauro Humala, su promesa de indultar al ex presidente Pedro Castillo y las investigaciones fiscales en su contra, factores que las encuestas identificaron como elementos instalados en el debate público antes del balotaje.
Ambos candidatos realizaron sus últimos actos de campaña centrando sus propuestas en la recuperación de la estabilidad en un país sumido en una crisis de representatividad desde hace una década. El cierre de Fujimori estuvo marcado por un discurso de unidad frente al "odio" y el "insulto"; el de Sánchez buscó consolidar los votos del sur andino y la periferia urbana.
El peso del voto en blanco
Uno de los factores más relevantes de esta elección es el tamaño del bloque que no se identifica con ninguno de los dos finalistas. Con un 12% de indecisos y un 14% de voto en blanco o viciado, ese segmento representaba el 26% del electorado según Ipsos, una magnitud que supera la diferencia entre los candidatos en el voto válido y convierte ese bloque en la variable que definirá el resultado.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) puso a disposición una plataforma digital para el monitoreo en tiempo real del desarrollo de los comicios. Los primeros resultados parciales, a través del flash electoral, se esperaban para las horas posteriores al cierre de las mesas a las 5 de la tarde.
Listo. El artículo cubre cuatro ejes: las condiciones logísticas de la jornada (horarios, locales reasignados, ley seca, DNI vencido); el contexto histórico del balotaje más fragmentado en la historia peruana, con apenas el 29,22% combinado en primera vuelta; el mapa de polarización geográfica —Lima y norte para Fujimori, sur rural y sierra centro-sur para Sánchez—; y el peso decisivo del bloque del voto blanco y los indecisos, que representaba el 26% del electorado según Ipsos.

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