La Corte Penal Internacional Suspende a Su Fiscal Jefe, Karim Khan, por Denuncias de Conducta Sexual Indebida
La decisión queda ahora en manos de los 125 Estados miembros del tribunal, que deberán determinar si Karim Khan continúa al frente de la institución
La Haya, Países Bajos — 8 de junio de 2026
El fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, fue suspendido de sus funciones de manera formal este lunes por el órgano ejecutivo de la Asamblea de los Estados Partes, la instancia que supervisa el funcionamiento administrativo del tribunal con sede en La Haya. La medida se adoptó tras el cierre de un procedimiento disciplinario que se extendió durante más de dos años y que examinó denuncias de conducta sexual inapropiada presentadas por una integrante de su equipo de trabajo.
La decisión final sobre la continuidad de Khan en el cargo corresponde ahora a los 125 países que integran la Asamblea de los Estados Partes. Ese organismo convocará una sesión extraordinaria para dirimir si el fiscal puede permanecer al frente de la fiscalía o si procede su remoción definitiva. Para apartarlo del cargo de forma permanente se requeriría el voto afirmativo de al menos 63 naciones en una votación secreta.
El comunicado oficial del buró precisó que la suspensión entra en vigor de forma inmediata y permanecerá vigente hasta que los Estados miembros adopten una resolución definitiva. El mismo texto aclaró que la medida no anticipa ninguna conclusión sobre la responsabilidad del fiscal: "Esta suspensión no constituye una indicación del resultado final del procedimiento", señaló la declaración institucional.
Un Escándalo con Múltiples Aristas
Las acusaciones contra Khan emergieron en 2024. Una abogada malasia integrante de su equipo afirmó que el fiscal la había sometido a contacto sexual no consentido en reiteradas ocasiones, incluidas reuniones en la sede del tribunal, en el domicilio de Khan y durante viajes de trabajo. La denunciante alegó además que el fiscal le solicitó que no formulara la acusación para no comprometer la emisión de las órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el entonces ministro de Defensa Yoav Gallant.
En agosto de 2025, una segunda mujer se sumó a las denuncias. Según publicó el diario británico The Guardian, esta colaboradora afirmó haber sido objeto de una "ola constante" de insinuaciones no deseadas mientras realizaba prácticas profesionales para Khan en 2009. Khan rechazó categóricamente ambas acusaciones y, a través de sus abogados, negó tanto conducta sexual no consentida como la existencia de cualquier relación consensual.
La investigación estuvo a cargo de la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de las Naciones Unidas (OIOS), encargada por el buró de la Asamblea en noviembre de 2024. El expediente fue analizado posteriormente por un panel de tres magistrados designados por la propia Asamblea, quienes revisaron el informe de la OIOS, de 150 páginas, junto a más de 5.000 páginas de evidencia subyacente. En marzo de 2026, ese panel concluyó de forma unánime que los hallazgos fácticos de la investigación no acreditaban conducta indebida ni incumplimiento de deberes conforme al marco normativo aplicable. Sin embargo, el buró optó igualmente por someter el caso a la Asamblea plena.
Khan: Cuatro Años en el Centro de la Justicia Internacional
El abogado británico de 55 años asumió como fiscal jefe de la CPI en 2021 y se convirtió rápidamente en una de las figuras más prominentes del sistema internacional de justicia penal. Durante su mandato, la fiscalía impulsó investigaciones sobre presuntos crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos en distintas regiones del mundo. En mayo de 2024 solicitó órdenes de arresto contra Netanyahu y Gallant por actuaciones vinculadas al conflicto en Gaza, una decisión que desencadenó una intensa disputa diplomática.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump respondió con sanciones financieras y la revocación de visados contra once funcionarios del tribunal, entre ellos el propio Khan. Las restricciones afectaron las operaciones cotidianas de la corte y el estado de ánimo de su personal. Frente a ese contexto de presiones externas e internas, Khan se apartó voluntariamente de sus responsabilidades en mayo de 2025, dejando la conducción operativa de la fiscalía en manos de sus fiscales adjuntos.
Por esa razón, la suspensión formal anunciada este lunes no altera de manera significativa el funcionamiento inmediato del tribunal. La fiscalía ya operaba bajo la coordinación de sus autoridades interinas desde hace más de un año.
Lo Que Viene: Una Decisión Política de Alcance Institucional
El futuro de Khan en la CPI no depende ya de un proceso técnico-jurídico, sino de una votación de naturaleza esencialmente política entre los Estados Partes. La sesión extraordinaria de la Asamblea no tiene fecha fijada aún, aunque el organismo indicó que se convocará con la mayor celeridad posible.
La resolución del caso tendrá implicaciones que trascienden la situación personal del fiscal. La Corte Penal Internacional tramita actualmente investigaciones en varios continentes y atraviesa una fase de presión política sin precedentes. El desenlace del proceso podría condicionar la dirección futura de una institución que ocupa un lugar central en la arquitectura global de rendición de cuentas por crímenes graves.
La Asamblea de los Estados Partes reiteró que el procedimiento permanece abierto y que la suspensión constituye una medida cautelar mientras se completa la evaluación sobre la continuidad del fiscal británico al frente del máximo órgano acusador de la CPI.

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