Las Fuerzas de Defensa de Israel interceptaron los proyectiles y ordenaron a la población mantenerse en refugios; el gobierno anunció el cierre de escuelas para el lunes en todo el país.
TEL AVIV, 7 de junio de 2026. La noche del domingo marcó una nueva escalada en el conflicto entre Israel e Irán: las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) detectaron el lanzamiento de misiles balísticos desde territorio iraní hacia el norte del país, en lo que constituye el primer ataque de este tipo desde principios de abril. El ejército israelí confirmó la interceptación de al menos dos proyectiles e informó de salvas adicionales en curso, mientras el Comando del Frente Interno activó el protocolo de alerta máxima y ordenó a la población permanecer en refugios hasta nueva instrucción.
El gobierno de Israel anunció poco después que las escuelas permanecerán cerradas en todo el territorio nacional el lunes, en señal de la gravedad de la situación. La Fuerza Aérea se desplegó para neutralizar cualquier amenaza adicional. El Comando del Frente Interno subrayó que la defensa "no es hermética" y que la colaboración ciudadana resulta indispensable.
El detonante: los bombardeos israelíes sobre Hezbollah
El ataque iraní se produjo horas después de que Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz ordenaran bombardeos contra centros de mando de Hezbollah en el sur de Beirut, en respuesta a disparos previos del grupo sobre territorio israelí. Netanyahu afirmó que "Hezbollah está en retirada" y que las operaciones en el sur del Líbano eliminaron a 350 combatientes. Israel también interceptó dos cohetes lanzados desde el Líbano hacia su norte durante la misma jornada.
Fue esa ofensiva la que desencadenó las amenazas iraníes. El portavoz del Parlamento de Irán, Ebrahim Rezaei, publicó en redes sociales un mensaje inequívoco: "Daremos una respuesta decisiva y dolorosa. Miren el cielo de los territorios ocupados esta noche". El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, fue más allá y amenazó con atacar bases estadounidenses en la región, acusando a Washington de haber dado su visto bueno a los ataques israelíes.
Un conflicto que se extiende por toda la región
El enfrentamiento no se limita a Israel e Irán. El sábado, Irán había lanzado misiles y drones contra Baréin y Kuwait; los proyectiles dirigidos contra Baréin fueron interceptados por sistemas de defensa estadounidenses y bahreiníes, y los que apuntaban a Kuwait no alcanzaron sus objetivos. El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) también derribó dos drones iraníes en el estrecho de Ormuz y atacó radares de vigilancia costera en la isla de Qeshm, en una operación de autodefensa que Teherán calificó de agresión.
El mediador paquistaní Mohsen Naqvi entregó en Teherán una carta especial dirigida al nuevo liderazgo iraní para intentar reactivar negociaciones de paz, al cumplirse cien días del inicio de la ofensiva israelí y estadounidense contra posiciones iraníes lanzada el 28 de febrero. El presidente Trump, por su parte, aseguró que las conversaciones con Irán están "muy cerca" de un acuerdo, aunque admitió diferencias con Netanyahu sobre la intensidad de los bombardeos en el Líbano, señalando que preferiría un "ataque más quirúrgico" contra Hezbollah.
Israel mantiene vigente el protocolo de alerta máxima mientras la región aguarda el alcance de la respuesta iraní.

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