Bolivia. Policías Heridos de Bala y Más de Treinta Lesionados en un Violento Operativo para Liberar una Ruta en Santa Cruz
Cuatro agentes fueron alcanzados por proyectiles de arma de fuego durante casi cuatro horas de enfrentamientos en San Julián; la Policía se replegó sin lograr despejar la vía, que permanece cortada desde hace 24 días.
SANTA CRUZ, 6 de junio de 2026. Al menos 32 personas resultaron heridas, seis de ellas policías y 26 civiles, durante un operativo desarrollado en la madrugada del sábado para despejar la carretera de San Julián, en el departamento de Santa Cruz, bloqueada desde hace veinticuatro días por organizaciones sindicales y sociales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Los enfrentamientos se prolongaron por casi cuatro horas y concluyeron con la retirada de las fuerzas de seguridad, que cedieron el control de la vía a los manifestantes.
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, confirmó que cuatro agentes sufrieron heridas por proyectil de arma de fuego. Uno de ellos recibió un disparo en la cabeza que atravesó su casco y fue trasladado en estado grave al Hospital Obrero de la Caja Nacional de Salud; otros tres fueron heridos de bala en las piernas. Los dos uniformados restantes presentaron lesiones por pedradas en el rostro y el hombro. La Policía aguardaba un informe final para precisar el número de manifestantes lesionados.
Cuatro horas de combate y un repliegue sin éxito
El despliegue policial comenzó en la madrugada en la ruta que conecta Santa Cruz con el departamento del Beni, una de las arterias estratégicas para el abastecimiento del oriente boliviano. Los antidisturbios, apoyados por vehículos militares, emplearon gases lacrimógenos para intentar disolver a los bloqueadores; estos respondieron con piedras, palos y barricadas improvisadas. Tras la escalada de violencia, las fuerzas de seguridad se retiraron por razones de seguridad, según comunicó la propia institución, lo que permitió a los activistas restablecer de inmediato el bloqueo.
El operativo fue conducido por el propio comandante Gómez junto al ministro de Desarrollo Productivo Rural y Aguas, Oscar Mario Justiniano, y el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco. Ambos funcionarios habían justificado la intervención señalando que el diálogo estaba agotado y que la ruta era imprescindible para el suministro de alimentos y combustibles hacia otras regiones.
Un conflicto con diez muertos y casi cien rutas cortadas
Los hechos de San Julián se inscriben en una crisis social que cumple cinco semanas sin solución política a la vista. Las movilizaciones, que arrancaron el 1 de mayo impulsadas por la Central Obrera Boliviana y sectores campesinos, mineros y transportistas, acumulan ya al menos diez fallecidos, siete de ellos por imposibilidad de acceder a atención médica debido a los bloqueos, 37 heridos y más de cien personas procesadas, de acuerdo con la Defensoría del Pueblo. Cerca de un centenar de rutas permanecen cortadas en el país.
La crisis ha generado un grave desabastecimiento de alimentos, medicamentos, oxígeno y combustibles en ciudades como La Paz y El Alto. El Gobierno impulsó esta semana en el Senado la aprobación de una Ley de Regulación de Estados de Excepción, remitida a la Cámara de Diputados, que le otorgaría el marco legal para disponer una intervención más amplia de las Fuerzas Armadas en los bloqueos.
El presidente Paz responsabiliza al ex mandatario Evo Morales, refugiado en el Chapare, de instigar las protestas. Morales, por su parte, ha calificado el conflicto de "rebelión" legítima contra un gobierno que, a su juicio, actúa subordinado a Washington, y ha advertido sobre el riesgo de una confrontación civil tras el llamado del Ejecutivo a la ciudadanía a movilizarse en respaldo de las fuerzas de seguridad.

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