En Italia se aceleran los movimientos políticos e institucionales que acercan cada vez más la dimisión del primer ministro Silvio Berlusconi. Si cumple con su promesa, esta tarde il Cavaliere dejará su cargo. Pero, según lo previsto, antes la Cámara de los Diputados italiana tendrá que aprobar el proyecto de Ley de Presupuestos para 2012, que incluye algunas de las medidas de ajuste más urgentes exigidas a Italia por la Unión Europea con el fin de tranquilizar a los mercados.
El texto, que ayer fue ratificado por el Senado, ha llegado hoy al pleno de la Cámara Baja para su discusión y su posterior aprobación definitiva, que está prevista en torno a las 18.00. Una vez aprobado el documento, se espera que Berlusconi presente su dimisión, poniendo fin al que ha sido su cuarto gobierno, que inició en mayo de 2008.
La opción que en estos momentos suena con más fuerza para la era post-Berlusconi es la formación de un Gobierno técnico con una personalidad al frente que ponga de acuerdo a todas las fuerzas políticas para sacar a Italia de la difícil situación en la que se encuentra. Para liderar ese Gobierno técnico el nombre que se baraja es el economista y excomisario europeo Mario Monti, de 68 años, quien cuenta con un importante apoyo entre las fuerzas parlamentarias y que el miércoles fue nombrado senador vitalicio por el presidente de la República, Giorgio Napolitano, lo que ha sido interpretado por los analistas como una señal en esa línea.
Sin embargo, aunque ayer parecía que respaldaba la probable designación de Monti como su sucesor y descartaba la convocatoria de elecciones anticipadas, Il Cavaliere había asegurado a los suyos que no está dispuesto a que le humillen. Así se lo habría manifestado a los miembros de su partido, Pueblo de la Libertad (PDL), anoche, según informa hoy el diario La Stampa. "Puedo aceptar todo, pero no ser humillado", habría asegurado Berlusconi.
En el seno del PDL existen diferencias sobre la posibilidad de apoyar a Monti. En las últimas horas se ha hablado de que la formación gubernamental proponga otros nombres para liderar el nuevo Ejecutivo, como los de Angelino Alfano, actual secretario general del partido y ministro de Justicia en el último Gobierno Berlusconi. Pero la principal formación de la oposición, el Partido Democrático, se ha opuesto firmemente a esa opción.
Hasta ahora, las formaciones que se habían opuesto a la creación de un Gobierno técnico presidido por Monti habían sido la Liga Norte, actual socia gubernamental de Berlusconi, y el progresista Italia de los Valores (IDV), del exmagistrado Antonio Di Pietro, quien en las últimas horas ha abierto la puerta a esa posibilidad siempre que sea para un tiempo determinado. Di Pietro ha reconducido su rechazo inicial por un apoyo a la persona pero no al proyecto: “Si tuviéramos que dar un juicio solo sobre Mario Monti incluso lo podríamos apoyar, pero en democracia el apoyo tiene que gozar de un consenso. Queremos saber cuál es el equipo, el programa, la coalición…Lo que es anómalo es lo contrario, otorgar carta blanca”.
Apoyo de Sarkozy a Monti
La inercia de la era de Berlusconi es mucha y ayer, en cuanto Mario Monti se marchó de Palacio Madama, regresaron los navajazos. La caída de Berlusconi no solo le afecta a él, sino a todo su entramado de poder y favores, un engrudo que mantenía unido al Partido del Pueblo de la Libertad (PDL). Sin tan eficaz pegamento, los barones han formado dos grupos. Los que, con Berlusconi, admiten aun a regañadientes la conveniencia de un gobierno presidido por Monti, y los que, a cielo abierto, se oponen frontalmente a que un técnico venga a suplantar lo que las urnas decidieron en 2008.
En el frente europeo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, está dispuesto a viajar a Roma junto con la canciller alemana, Angela Merkel, para expresar su respaldo al eventual futuro gobierno italiano encabezado por el excomisario europeo Mario Monti una vez sea nombrado, según informa este sábado el diario Le Monde. Así se lo habría manifestado el mandatario galo a Napolitano, en la conversación telefónica que ambos mantuvieron ayer por la tarde para hablar de la crisis política que atraviesa Italia, donde se espera que el primer ministro, Silvio Berlusconi, presente su dimisión hoy mismo.
Berlusconi adquirió el pasado martes el compromiso de dimitir ante el jefe del Estado italiano, Giorgio Napolitano, quien en estos días ha querido tranquilizar a los mercados asegurando que tras la marcha de 'Il Cavaliere' en Italia no va a haber, en ningún caso, un "prolongado periodo" de inactividad gubernamental o parlamentaria. La legislatura, marcada por los escándalos de índole sexual en los que se ha visto implicado el mandatario y sus problemas con la justicia, llega a su fin alrededor de dos años antes de su término natural (su mandato finalizaba en 2013) en medio de la crisis económica y la difícil situación que atraviesa el país.
FUENTE: DIARIO EL PAÍS. REINO DE ESPAÑA.

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